¿Cómo crecer como programador junior?

Ejemplo de un programador junior trabajando en casa
La vida de un programador junior puede ser frustrante muchas veces. Si quieres saber cómo crecer como programador junior, sigue leyendo…

Lo primero de todo, es que si quieres crecer como programador junior, lo primero es que consigas tu primer trabajo. Si aún no lo conseguiste, te recomiendo que te leas este artículo con cinco errores muy comunes entre los programadores junior que no puedes cometer para conseguir tu primer trabajo, este otro con la historia de cómo lo conseguí yo (en plena pandemia de COVID-19 en España) y este otro con una guía para conseguirlo (incluyendo el sistema que yo mismo utilicé para conseguirlo).

Ahora bien: ya tienes tu primer empleo y quieres seguir creciendo, tanto a nivel profesional como desarrollador como económico. Sobre cómo crecer económicamente puedes leer aquí el primer capítulo de nuestra guía acerca de cómo ganar más dinero como programador. En este artículo nos centraremos en cómo crecer a nivel profesional, y cómo llegar a tener el mejor perfil técnico posible. Este artículo, como puedes imaginar, es complementario de dicha guía centrada en el apartado económico.

Sin más, vamos a responder a la pregunta que te estás haciendo: ¿Cómo crecer como programador junior?

¿Qué quieres hacer con tu vida?

Imagen de un cartel que pone sueños
¿Qué vida quieres llevar? Primero necesitas tenerlo claro, para poder dirigir tus esfuerzos hacia conseguir ese estilo de vida.

Yo siempre digo que primero la persona y luego el profesional. Lo primero que tienes que tener claro es cuál es el estilo de vida que te gustaría llevar. Hablo más sobre ello en este artículo. No es lo mismo que seas una persona conformista que simplemente quieras tener un sueldo a final de mes y programar (lo cual está genial) a que quieras acabar trabajando en Silicon Valley en una de las grandes tecnológicas multinacionales que todos conocemos (lo cual también está genial).

Lo primero que tienes que tener claro es eso: el estilo de vida que te gustaría llevar. A mí me hace mucha gracia que la gente siempre sabe dónde quiere irse de vacaciones ese año o qué van a hacer el fin de semana, pero luego no saben (no se han parado a pensarlo) qué quieren hacer con su vida. No hay prisa. Siéntate delante de tu procesador de texto favorito e imagina (y escribe) cómo sería tu vida ideal. Luego busca cómo puedes adecuar el trabajo a él. Suena sencillo. Lo difícil es llevarlo del papel a la vida real.

Es muy posible que no sepas qué quieres hacer con tu vida. En ese caso, lo que te aconsejo es ir probando cosas. Por poner un ejemplo tonto, puedes probar a vivir en una ciudad grande y en una ciudad más pequeña y a ver dónde te encuentras más a gusto.

Por tanto, no hay excusa para que no empieces a trabajar para perseguir tu estilo de vida deseado: si lo sabes lo persigues, y si no lo sabes pruebas hasta descubrirlo.

Ten un plan de formación propio

Imagen de una mujer haciendo pesas en un gimnasio
Yo siempre digo que la programación es como el gimnasio, ¡cuánto más entrenas, en mejor forma estarás!

Parece obvio que si quieres crecer como programador junior tendrás que echarle horas a la formación. Sin embargo, no es tan obvio, ya que muchos programadores junior, debido a haber superado sus estudios con éxito, se creen unos programadores magníficos. Sobreestiman sus capacidades y consideran que un buen programador para aprender x lenguaje sólo necesita leer la documentación. Y que, con eso, ya basta para ofrecer alta calidad en el código. El problema es que, la realidad, por supuesto, es mucho más compleja.

Para empezar, cualquier programador recién salido de sus estudios (puedes consultar los estudios que te llevarán a ser programador/a en España aquí) no tiene ni idea de programación. Al menos de programación que pueda ser vendida a un cliente en la actualidad, ya que la programación que se ve durante los estudios suele ser bastante obsoleta (puedes leer sobre lo que nadie te contará sobre estudiar programación en España en 2021 aquí). Tiene unas buenas bases, tanto teóricas como prácticas, pero la realidad en un proyecto real dista mucho de lo que se ve en una Universidad/Formación Profesional (FP)/Bootcamp.

Por otro lado, si quieres crecer como programador junior, no puedes conformarte con el plan de formación (si es que lo tiene, que espero que sí) que te ofrece la empresa para la que trabajes. Dichos planes de formación suelen quedarse normalmente bastante cortos y te va a tocar (si quieres crecer como programador junior) echar horas extra en casa. Ojo, no horas extra haciendo trabajo de la empresa, sino horas extra formándote en tecnologías que te interese, cogiendo buenas prácticas (que pueden tener lugar en los proyectos de la empresa para la que trabajes o no) etc.

Pero Sergio, entonces… ¿tengo que ser un esclavo del trabajo y echar un montón de horas en mi tiempo libre? No. Tampoco se trata de eso. Puedes echar las horas que consideres necesarias de acuerdo al estilo de vida que tú quieras vivir. Por supuesto, cuantas más horas eches, más crecerás, pero también hay que cuidar la salud mental y disfrutar de otras áreas de la vida de tu interés, que no todo es programar. Por tanto, échale las horas que consideres adecuadas (incluso echándole 2-4h/semana, que es relativamente poco, ya estás sacando una ventaja competitiva a todos esos programadores que sólo se forman haciendo los proyectos de la empresa para la que trabajan).

Mi consejo es que busques un experto en la tecnología que te quieras especializar y compres sus cursos (estudiar lenguajes de programación nunca fue tan barato, además ni siquiera te hace falta gastar dinero, hay un montón de cursos gratis en Youtube, aunque los mejores suelen ser de pago y estar en alguna plataforma de enseñanza online). También puedes leerte la documentación, por supuesto, eso nunca está de más pero… ¿Qué mejor manera de aprender el lenguaje de programación que te interesa que aprendiendo de un experto en dicho lenguaje las mejores prácticas? Aprendes mejor y más rápido. Una inversión garantizada. Te pondré un ejemplo… Supongamos que quieres aprender Kotlin. Pues aquí tienes recursos gratuitos de uno de sus referentes a nivel mundial, DevExperto.

Y, una vez con la formación adquirida (si era de pago) y realizada, si quieres crecer incluso más como programador junior, puedes hacer proyectos propios, participar en proyectos open source etc. Por cierto, los cinco errores que te conté aquí que no podías cometer para conseguir tu primer trabajo como programador junior, es aconsejable que tampoco los cometas en el resto de tu carrera profesional: la marca personal es importante.

Y, por favor, no descuides los idiomas. Te conté más sobre los cinco errores más frecuentes que bloquean tu carrera como programador en este artículo, y entre ellos está el olvidarse de tener un muy buen nivel de inglés. Los idiomas (especialmente el inglés) te permiten acceder a formación que muchas veces sólo está en inglés (aún nadie la ha traducido a castellano), de modo que te permite tener una formación más actualizada, tener contactos de otros países (más sobre esto en el siguiente apartado) etc. Un montón de beneficios que se acaban reflejando en código de mayor calidad y un mejor perfil técnico.

Por cierto, si ya trabajas en una empresa que dedica tiempo a formación e idiomas, trabajas con profesionales con mucha experiencia de los que aprendes mucho y aprendes buenas prácticas etc. este punto casi se puede obviar (aunque posiblemente vas a querer hacer proyectos propios por puro hobby). Lamentablemente, todo esto que comento para un programador junior suele ser algo difícil de conseguir en sus primeras empresas (e incluso es difícil de conseguir teniendo experiencia debido a la cultura empresarial imperante en España).

Haz contactos

Imagen de amigas riendo
¿Conocer gente con la que compartir tus aficiones y tu pasión por la informática? ¡Sólo puede ser divertido y además te ayudará muchísimo a crecer como programador junior!

Si quieres crecer como programador junior, es clave hacer contactos o networking. ¿Por qué? El tener amigos/as y contactos del Sector IT te va a permitir primero estar al día de lo que se cuece en el Sector IT (que ya es bastante), enterarte de eventos, de sorteos, de ofertas de trabajo que no se publican en los canales tradicionales… Además, por supuesto, del placer de conocer gente que siente la misma pasión que tú por las mismas cosas, lo que sin duda alguna va a impulsar enormemente tus ganas de programar más y mejor.

Y, por otro lado… Los seres humanos somos seres sociales por naturaleza. Es genial y divertido rodearse de gente que tiene conocimientos parecidos o complementarios a los tuyos, si tienes dudas sabes a quién le puedes preguntar, aprendes del resto de gente más sobre el Sector IT (por cierto, aquí puedes consultar la situación del Sector IT en España en 2021)… No sólo crecerás como programador/a junior, sino también como persona. Y si te faltan habilidades sociales o sufres de una timidez exagerada, no te preocupes, ¡así podrás desarrollar tus habilidades sociales, lo cuál es clave para crecer tanto como persona como programador/a junior!

Trabaja en un entorno que te potencie

¿Y qué significa un entorno que te potencie? Lo primero, un entorno acorde a tu estilo de vida (lo más acorde posible, sé que siendo junior es muy complicado) y que no sea tóxico. Con entorno no tóxico me refiero a que es un entorno dónde no se castiga el error (sin errores no hay aprendizaje), dónde hay confianza entre el equipo, compromiso, y dónde hay, en general, buen ambiente (o al menos ambiente no negativo).

Pero lo que acabo de comentar es lo básico. Si quieres crecer como programador junior necesitarás sin duda alguna trabajar en un entorno que no sólo no te penalice (que es lo que acabo de comentar, a grandes rasgos) sino que además te beneficie. Y eso significa trabajar rodeado de gente que sabe más que tú y de la que puedes aprender mucho, además de trabajar en una empresa dónde se fomente el aprendizaje y las buenas prácticas.

Sé que esto que comento en España es complicado, dónde todo se quiere para ayer y dónde el primer trabajo como desarrollador junior normalmente está muy lejos de un entorno de trabajo ideal (en todos los sentidos), pero es algo que debes buscar lo más posible: un entorno de trabajo que te potencie y te permita crecer como programador junior al máximo.

Disfruta del crecimiento

Imagen de unos cubos con letras dónde pone PLAY
¿Sabías que una gran forma de crecer como programador junior es «jugar» a la programación?

La clasificación tradicional de la motivación distingue entre dos tipos de motivaciones que tenemos los seres humanos para dirigir nuestra conducta. El primer tipo es la motivación intrínseca y el segundo es la extrínseca. La motivación intrínseca se refiere a la motivación que no depende de nada externo para que tenga lugar. Por ejemplo, si te encanta programar y ves vídeos de programación en tu tiempo libre por puro placer, hablamos de motivación intrínseca. Aquí la recompensa es la propia tarea que ejecutas (en este ejemplo, ver vídeos de programación), recompensa porque disfrutas haciendo dicha actividad. La motivación extrínseca se refiere a la motivación que depende de factores externos para que tenga lugar. Por ejemplo, la principal motivación de los seres humanos para trabajar es extrínseca, dado que las personas trabajan con la promesa (recogida en un contrato de trabajo amparado por la fuerza de la ley) de que a final de mes cobrarán un salario.

Una vez hecha esta diferencia, ¿Cómo podemos fomentar ese hambre de crecimiento? Conozco mucha gente que decía amar la programación hasta que empezaron a trabajar de ello: tan pronto como su hobby se transformó en su trabajo empezó a dejar de gustarles. Y es que claro, no es lo mismo «jugar» por placer que «jugar» obligado. El hecho de obligar hace que el juego pierda ese componente divertido por sí mismo. Y esa es la forma precisamente de recuperar o fomentar la motivación intrínseca: hacer de tu trabajo un juego, gamificarlo. Hay muchas técnicas e innovación que se podría hacer desde los Departamentos de Gestión de Personas (algunas empresas aún los llaman de Recursos Humanos) pero vamos a hacer cosas que sólo dependan de ti.

Lo primero es no pensar en el futuro. Pensamientos como «tengo que hacer esto rápido, que tengo mucho trabajo» o «me exigen que sepa esto sí o sí» sólo te meten presión. En este artículo tienes más información acerca de cómo funciona nuestra mente desde la psicología cognitiva-conductual, te ayudará a mejorar tu fortaleza mental.

Si no pensamos en el futuro, hay que conectar con el presente, disfrutar del ahora. Como cuando éramos niños. En el momento en que quitamos el componente de exigencia, de rendimiento, de «seriedad«, «de obligación«, en ese momento, de nuevo, programar vuelve a ser un juego. Sé que esto puede sonar frívolo, poco serio e incluso contraintuitivo, pero no hay nada más serio para tu felicidad y tu crecimiento como programador junior que puedas tomarte programar como un divertido juego al que juegas, de normal, 40 horas semanales.

Bonus: refuerza tu crecimiento con motivación extrínseca

Imagen de un paisaje precioso con mar
Si cumples con tus compromisos para crecer como programador junior, ¿por qué no premiarte?

Si has seguido todos los pasos de este artículo, sabrás qué estilo de vida persigues, te habrás hecho un plan de formación propio, estarás trabajando en hacer contactos, estarás trabajando en un entorno que potencie al máximo (dentro de tus posibilidades) el cómo crecer como programador junior y además estarás disfrutando del crecimiento. Todo parece muy idílico, ¿verdad?

Efectivamente, todo parece muy idílico hasta que esto se traduce en que tienes que echarle x horas más a la semana a tu carrera profesional (las horas que tú consideres conveniente) y… «he tenido una mala semana«, «me apetece ver esta serie en la tele«, «me apetece jugar a videojuegos» etc. y cualquier otra excusa que pongas para no cumplir un compromiso que tú has hecho contigo mismo porque quieres crecer como programador junior y llegar a los objetivos que te propongas. Repito: no se trata de ser esclavo del trabajo sino de marcarse unos objetivos y comprometerse a dedicarle unas horas a la semana de acuerdo a tu estilo de vida, lo que tú consideres adecuado, y jamás poniendo en riesgo ni la salud física (por sedentarismo, básicamente) ni la mental.

Dado que los seres humanos somos expertos en ponernos excusas para no emitir conductas que pueden costarnos esfuerzo (y es evidente que, cuando tienes un día de estos que sales del trabajo completamente embotado del esfuerzo mental que has hecho, lo que menos te apetece del mundo es dedicarle 30 minutos a un curso que estás haciendo porque te has comprometido contigo mismo), vamos a ser flexibles y firmes a la vez en cumplir con nuestro compromiso. Flexibles en el sentido por el que podemos adaptarnos a las circunstancias semanales, pero firmes en el sentido de que vamos a cumplir el compromiso realizado semanal con nosotros mismos (en el ejemplo que acabo de poner, puedes dar un paseo, despejarte, y hacer esos 30 minutos cuando hayas recargado pilas), siempre y cuando sea realista.

Y aquí es dónde entra la motivación extrínseca. Hay miles de técnicas para fomentar la motivación extrínseca, pero vamos a utilizar un clásico: el premio. Quizás tengas muchas ganas de ir de viaje a un determinado lugar, de comprarte una determinada videoconsola o simplemente de estar un fin de semana haciendo una barbacoa con tus amigos y sin siquiera pensar en nada que tenga que ver con tu profesión, aunque te encante programar. Desconectar es sano y necesario.

Pues bien, vas a hacer un listado de cosas que tengas muchas ganas de hacer/comprarte/probar etc. (que sean un premio para ti, vaya) y vas a ir sumándote puntitos por cumplir tus objetivos cada semana. Por ejemplo: cumplí mis objetivos al 100% (+3 puntos), los cumplí al 50% (+1 punto), los cumplí por debajo del 50% o no los cumplí (0 puntos). Y puedes ir poniendo estos premios desde por ejemplo, 3 puntos (una semana), 6 puntos (2 semanas), 12 puntos (1 mes), 24 puntos (2 meses) y poco a poco vas espaciando los premios pero cada vez serán mayores. De esta forma, estamos moldeando nuestra conducta gracias a la motivación extrínseca y fomentando mucho el cumplimiento del compromiso de crecimiento que hemos realizado con nosotros mismos.

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El libro negro del programador
Yo siempre digo que para crecer hay que aprender de la experiencia de los mejores. Aprender con este libro es una muy buena opción.

Una amplia mayoría de programadores se limitan a programar 8 horas al día y ya. Pero si sigues este blog, ya sabes que eso te deja vendido. Si estás en un proyecto con malas prácticas, no creces. Si tu proyecto trabaja con un framework que sólo se utiliza en tu empresa, ese framework carece probablemente de valor en el mercado (en el sentido de que ninguna otra empresa-salvo casos muy específicos y raros como una vaca púrpura- va a buscar a alguien con experiencia en dicho framework). Y podría seguir escribiendo y describiendo casuísticas hasta el infinito. Pero creo que lo pillas. ¿Hay que programar 12 horas al día y sacrificar tu tiempo libre? Nunca dije eso. Sólo digo que creciendo por tu cuenta-acorde con tu estilo de vida– (lo cual puede ser muy divertido, yo he aprendido idiomas bebiendo cerveza, por ejemplo) tu carrera profesional depende de ti, y no de la suerte de los proyectos en los que te meta tu empresa (que además, siendo junior, será probablemente una consultora, dónde quizás cambias mucho de proyecto y de lenguaje de programación, lo cual te podría impedir adquirir bases sólidas en un determinado lenguaje).

Pero no me enrollo más. ¿Por qué te recomiendo El Libro Negro del Programador? Para empezar, aclaro que es otro libro que yo tengo en mi lista de libros pendientes de leer y que tan pronto como lo lea haré una review. Pero, como siempre, yo digo que para crecer como programador hay que aprender de los mejores, y a ser posible sin que te cueste un pastizal (porque no somos ricos). Rafael Gómez Blanes es un Ingeniero Informático con una dilatada experiencia, tanto como programador como emprendiendo en el sector IT, tanto en España como a nivel internacional (por ejemplo, en Suecia). Puedes consultar más sobre Rafael Gómez Blanes aquí. Yo tengo claro que es una persona de la que me gustaría aprender.

Y en El Libro Negro del Programador Rafael Gómez Blanes comparte errores que el ha visto, vivido y sufrido repetidamente a lo largo de su carrera en proyectos en los que ha trabajado, y que, seguramente, han provocado situaciones poco agradables para el equipo de programación (no cumplir con plazos, tener que echar horas extra etc.)-y estas situaciones poco agradables las supongo porque no me he podido leer el libro aún (por falta de tiempo), pero es lo que suele ocurrir cuando un proyecto va mal. Y, simplemente no cometiendo estos errores, ya estamos obteniendo una ventaja competitiva brutal frente al resto de programadores. Porque muchas veces el éxito más que de hacer las cosas extraordinariamente bien, consiste en no hacerlas mal.

Si quieres ahorrarte un montón de sinsabores y potenciar tu carrera profesional, El Libro Negro del Programador es una excelente compra. De lo contrario, recuerda que el hombre es el único animal que tropieza dos veces (y más) con la piedra. Suerte.

¿Cómo crecer como programador junior? no es una pregunta que tenga una respuesta sencilla ni mucho menos, pero espero que este artículo te ayude a conseguir tus objetivos. Recuerda que puedes contactar con nosotros por TwitterInstagram o por nuestro formulario. Por supuesto, recuerda que si quieres que te ayudemos a crecer como profesional de forma más personalizada, no dudes en consultar nuestros servicios.  Y si estás pensando en comprar algún producto relacionado con informática, no dudes en consultar nuestras recomendaciones en la sección Productos. Nos vemos en el siguiente artículo.